SWEDEN ROCK FESTIVAL
Jueves 5 de Junio de 2008 / Sölvesborg (Suecia)
SISTER SIN

El jueves 5 de junio se abría, a primera hora de la mañana, con SISTER SIN, una jovencísima banda de Goteborg que venía a presentar su primer Ep, “Smash The Silence”, que ha cosechado favorables críticas entre la prensa europea especializada.

Desde el primer momento salieron a comerse el Zeppelin Stage, especialmente la vocalista Liv, que a muchos nos recordaba a Doro Pesch, no sólo por la voz rasgada y agresiva, sino por su indumentaria corífera y por sus movimientos. La banda cumplió perfectamente su papel, con Jimmy a la guitarra, y la sólida base rítmica formada por Dave a la batera y Chris al bajo.



El set list se basó, como comentaba, en el Ep; sonaron así, la rabiosa “Love Hate”, “On Parole”, “Hostile”, “Breaking New Ground” y “All Systems Go”, a los que añadieron varios temas inéditos y nuevos de adelanto de lo que será su primer álbum, que se edita en septiembre u octubre.

Pese a ser una banda desconocida, dejaron un buen sabor de boca a la gente que se animó a verles. Las claves: SISTER SIN es una banda de directo, suena agresiva y Liv consigue captar la atención de los fans, amén de que el sonido fue limpio durante todo su show, en definitiva, la mañana comenzaba de forma positiva y el grupo nos gustó aunque no llegara a apasionarnos.



PICTURE

El siguiente punto de interés del festival iba a ser el concierto de reunión del mítico grupo de Hilversun, los holandeses PICTURE, un grupo de culto de principios de los ochenta, que fueron uno de los reclamos más atractivos para los fans del llamado “Metal Underground”. Los miembros presentaban un aspecto maduro, pero aún conservan las buenas maneras de aquellos tiempos en los que llegaron a talonear a AC/DC, Ted Nugent o Saxon por Europa. Para el anecdotario del evento quedará que las primeras filas estaban ocupadas, principalmente, por público de nuestro país.

Su Heavy Metal canónico y básico, con ese regusto a New Wave, no dejó indiferente a nadie. Yo calificaría su show de “correcto”, salieron airosos tras tantos años de inactividad, y eso ya es un punto a su favor. Lograron mantener la atención del público y también dejaron una buena sensación a los asistentes.



Para elaborar el set list se sirvieron de sus primeros álbumes, “Picture”, “Heavy Metal Ears”, “Diamond Dreamer” y “Eternal Dark”, en detrimento de sus tres discos posteriores, de corte más melódico. Abrieron con la potente “You’re All I Need”, para en seguida, enlazar con uno de los himnos de la banda, “Heavy Metal Ears”, cuyo estribillo fue muy coreado. Así, uno tras otro, se fueron sucediendo los clásicos: “Diamond Dreamer”, “Nighthunter”, “Fill Your Head With Rock”, “Eternal Dark”, “Griffons Guard The Gold” o “Bombers”, por señalar algunos.

El punto final lo pusieron con el cañonazo “Message From Hell”, único tema que tocaron en el bis.

Esperamos que tengan suerte con su nuevo álbum en esta nueva andadura de la banda.



SEBASTIAN BACH

Según informaron los organizadores, la actuación de SEBASTIAN BACH tuvo que ser suspendida debido a un retraso en su vuelo. El caso es que para no dejar a la gente sin nada BONAFIDE accedieron a tocar de nuevo cuando acababan de tocar el día anterior. Por lo que se comentó fue una gran actuación y al ser doble la gente la pudo disfrutarlos de nuevo. Nosotros lamentablemente no estábamos por allí y nos enteramos más tarde de su doble actuación. En cualquier caso el haber solventado la situación añade un punto tanto a la organización como a la propia banda.

COHEED & CAMBRIA

Con el sol pegando fuerte, aún a primeras horas de la tarde, nos acercamos sin tenerlo planeado a ver a esta banda a la cual no conocíamos. Los neoyorquinos aportaron un punto exótico al festival, con su rock progresivo que en ocasiones se veía más cercano a un pop guitarrero.



Dieron un bonito concierto pero en algunos momentos se teñía de tedio con tantísimo uoo-uoo en las vocales, ayudados por las dos coristas. Destacable era la particular voz de su vocalista, única en su estilo. Tocaron temas propios, pues tienen ya nada menos que cuatro álbumes, pero incluso se atrevieron con una versión muy recurrida por muchas bandas como es “The trooper” de Iron Maiden. No era de su estilo ni mucho menos, pero les quedó aceptable.



TESTAMENT

Uno de los platos fuertes del jueves eran los norteamericanos TESTAMENT, quienes cumplieron con las expectativas creadas y no defraudaron; a nadie se le escapa que, hoy por hoy, son unos de los clásicos del Thrash más en forma, más aún cuando acaban de publicar un disco sublime titulado “The Formation of Damnation”, así que la apuesta era sobre seguro.

Desde el arranque con “Over The Wall” salieron a darlo todo sobre las tablas, Chuck en primera línea se hizo dueño del saliente del Rock Stage, y el núcleo duro formado por Peterson, Skolnick y Christian, más el batera Paul Bostaph, le cubrieron las espaldas.



El sonido no llegó a ser todo lo nítido que cabría esperar, pero a cambio gozaron de un volumen y una potencia brutales; no necesitaron de telón con el logo del grupo, sólo descargar una increíble retahíla de trallazos para ganarse nuestra profunda admiración: “Into The Pit”, “Apocaliptic City”, “Practice What You Preach”, “Electric Crown”, “Low”, …los fans estaban poco participativos, quizás acallados por la soberana y alucinante avalancha de temas que se les estaba viniendo encima, con un Skolnick digno de elogio por su maestría, y un perro rabioso apellidado Billy que dominaba la escena, pero en los rostros de los fans se reflejaba la emoción de estar viviendo un show arrollador.

En la parte final recurrieron a “More Than Meets The Eye”, que sonó como un clásico más del repertorio de TESTAMENT, “Souls Of Black”, “The Preacher”, “DNR” o “Alone In The Dark”. En resumen, unos de los mejores conciertos del Sweden 2008, triunfo sin paliativos de los thrashers estadounidenses.



DARE

El momento de relajarse llegó con DARE, cuya música actualmente invita a la calma sin perder ni un ápice de sensibilidad. Miedo me daba que no se acercara la gente a verlos, pero finalmente aquello resultó un hervidero de personas apoyando la música de los de Wharton. Me hizo gracia ver al susodicho curioseando a Testament un rato antes entre el público. No duró mucho, pero su paseíllo se dio sin que nadie le pareciese reconocer por el recinto.



DARE abrieron con una colosal “Silent Thunder”, donde ya dejaron huella en la piel de cada uno de los presentes. Los pelos de punta se nos pusieron a más de uno por el magnífico sonido con el que contaron y con lo bien que llevan estos temas al directo. Pudimos así escuchar canciones como “Storm wind”, “Some day”, “Abandon” por supuesto, “Into the fire” o “King of spades” entre otras.



Vinny Burns era el invitado especial, después de tanto tiempo, pero nos lo encontramos bastante discreto y en un segundo plano tras el grandísimo Darren Wharton que acaparaba todas las miradas. Y no es para menos ya que aunque ya no toquen nada de su “Blood from stone” más duro, el vocalista sigue teniendo una presencia escénica indiscutible.



Se mostró humilde y recordó con unas palabras al recordado Phil Lynott. De hecho terminaron su actuación con algunos temas de Thin Lizzy y con Brian Robertson en escena. Todo el público se emocionó cuando se escucharon las primeras notas de “Jailbreak”. DARE triunfaron en Suecia y a buen seguro se llevaron un gran recuerdo de la respuesta del público, que aunque heavy, tiene también su lado apacible.



JUDAS PRIEST

De los tres cabezas de cartel de este año, JUDAS PRIEST, fueron los que más público congregaron en la gran explanada del festival. A priori todo el mundo los daba por los más que probables “vencedores” de la edición 2008, pero los astros se confabularon en su contra esa noche, en lo que a la postre sería una de las ligeras decepciones de este año.

“The Prophecy” abrió la velada, un tema nuevo y poco vistoso del nuevo álbum. De fondo un telón inmenso con la portada del mismo donde los ojos del visionario Nostradamus eran dos focos que emitían una intensa luz roja sobre los fans. Halford lucía un guardapolvos de color plata, brillante, y durante el primer tema, se mantuvo en la plataforma que se alojaba tras la batería. Al ser un tema desconocido, la gente aplaudió fríamente, apenas un murmullo, la tibia respuesta nos creó una sensación extraña.



Era hora de levantar el show, y para ello, arremetieron con varios clásicos, “Metal Gods”, que sonó, a la postre, lenta y sin fuerza, “Eat Me Alive” y las sorpresivas ”Hammer And The Anvil” y “Devil’s Child”, que agradecimos sinceramente, ya que se salen de lo sólito e hicieron las delicias de los que allí nos congregamos; pero el público no terminaba de emocionarse, a JUDAS le faltaba algo esa noche, adolecía de magia, pese al dolor de nuestro corazón.

Un atisbo de esperanza llegó cuando empezó a sonar la manoseada “Breaking The Law” y “Hell Patrol”, otro tema que se salía de lo habitual, cuando para entonces el telón que presidía el escenario era un metalian gigantesco con motivos tribales. Los dioses seguían sin comerse el Sweden, el público apenas jaleaba al final de cada canción, nuestras expetativas no se estaban cumpliendo.



En mi humilde opinión, hubo tres temas que terminaron de hundir el show de Judas, justo en su parte central, antes de que llegara la traca final y enmendasen el entuerto: “Death”, un tema prácticamente doom del nuevo álbum, realmente aburrido, ”Dissident Agresor”, el clásico del ’76, que no hizo sino ahondar en esa sensación de que algo no funcionaba como era debido, ya que volvieron a sonar lentos y pesados, y el tercer peldaño, “Angel”, la balada del “Angel Of Retribution”, que, por el contrario, sonó gloriosa, conspicua y emotiva, aunque eso no quitaba que los tres temas lentos hubieran terminado de aplacar al público.

Gracias a Dios, “Angel” fue el punto de inflexión y desde ese momento el show fue “in crescendo”; “Electric Eye”, “Rock Hard Ride Free” y “Sinner” fueron los revulsivos que PRIEST necesitaban y la explanada se empezó a animar. El telón era ahora un enorme logo de la banda con la bandera del Reino Unido de fondo. La última pieza antes del bis fue la ineludible “Painkiller”. Para entonces Halford ya estaba tocado y aún no acierto a comprender porqué sus compañeros se empecinan en seguir tocando un clásico que, musicalmente es brutal, pero que a nivel vocal queda lamentable debido a las limitaciones del vocalista. ¿Es necesario dejar al Metal God en evidencia? ¿Porqué no escogen otro tema más asequible entre tanto himno como posee la banda? Según ellos mismos dijeron en la rueda de prensa, son conscientes de las limitaciones de Halford con la edad que ya va teniendo.



El rugido de la motocicleta anunciaba que era el turno de “Hell Bent For Leather”, pero no sonó tan arrasadora como siempre, también cayeron en el bis “The Green Manalishi” y la habitual “You’ve Got Another Thing Coming”, prolongada hasta la extenuación.

En resumen, que no es que el concierto fuera malo, pero de JUDAS PRIEST siempre se espera lo mejor y esta vez han estado por debajo del nivel al que nos tienen acostumbrados; Algunos temas del set list no fueron apropiados o no se interpretaron con la garra suficiente, no llegaron a transmitir emoción, el estado vocal de Halford cada vez es más precario y el sosísimo público sueco tampoco contribuyó a que los británicos se dejaran la piel ante tanta frialdad, realmente fue un concierto extraño. Lamentablemente, el show no pudo ser histórico, la gente ansiaba mucho más de uno de los pilares básicos del Heavy Metal y esta vez estuvieron a un nivel inferior al esperado.



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Fotos: Wacky y Satri
 
Realizada por: Agstar, Wacky y CarrieEurope
 
 
 

 

 

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