Aterrizó desde Suecia el veterano guitarrista que tantos y tantos adeptos ha conseguido a lo largo de su carrera con su apuesta neoclásica. Guitarristas como él hay pocos y así lo fuimos a comprobar a Barakaldo. Y fue sorprendente incluso la puntualidad con la que hizo acto de presencia.

La novedad se presentaba en forma de vocalista, y es que MALMSTEEN recientemente reclutó en sus filas al ex-Judas Priest Tim “Ripper” Owens. Esto daba mucho que pensar dado que este vocalista no suele ser del tipo habitual en MALMSTEEN. Los vocalistas más melódicos y elegantes del rock han participado en la carrera del guitarrista y de pronto se nos hecha encima un cantante bastante más metálico, rudo y que nos tiene acostumbrados a otro tipo de bandas y canciones. La curiosidad nos podía por ver cómo interpretaría los temas más célebres que fueran cantados por Joe Lynn Turner, Mark Boals, Jeff Scott Soto, Goran Edman o Doogie White.

Para cuando MALMSTEEN salió al escenario ya había un buen número de asistentes en la sala. Es increíble ver la cantidad de pasiones que desata el sueco entre la afición. Es un verdadero héroe para muchos, las manos alzadas así lo indican, y el propio protagonista lo sabe bien. Sus gestos hacia el público eran constantes, pero siempre manteniéndose centrado en su instrumento. Aunque en realidad es sorprendente lo poco que le cuesta mantener el centraje en la guitarra, levantándola y dándole mil vueltas sin que ésta pierda ni un mínimo de su respuesta.

MALMSTEEN dio un repaso por una gran cantidad de sus álbumes, olvidando algunos como el “Fire and Ice” para desilusión de algunos como yo. Pero los temas que cayeron creo que fueron un acierto en cualquier caso. Pudimos escuchar “Rising Force”, “Never die” o sus más actuales “Crown of thorns” y “Cracking the whip”. En todo momento le acompañaban unos teclados que sonaban a gloria. Esto lo menciono para pasar a comentar también que el bajo parecía no existir. El pobre bajista se mantuvo en segundo plano en todo momento, tanto en cuanto a presencia escénica como a la musical. Hubiera dado lo mismo si no hubiese llevado bajista, nos habríamos enterado lo mismo.

En cuanto a los temas, seguimos disfrutando de otros como “Far beyond the sun”, “I’m a viking”, “Dreaming” o la de Blackmore “Gates of Babylon”. “Ripper” Owens las llevó bien trabajadas, las interpretó estupendamente, pero al menos mis oídos y mi cabeza necesitan habituarse a su estilo a la hora de escucharle cantar con MALMSTEEN.

Continuamos con “Baroque and Roll”, “Demon driver”, un “Trilogy Suite” con algunos cambios pero igualmente interpretada de la manera más perfecta que solo algunos genios como MALMSTEEN son capaces de orquestar. Y de su último trabajo con “Cherokee warrior” pasamos a la última de la primera parte e imposible de faltar “You don’t remember, I’ll never forget”.

No se hizo esperar demasiado y volvió a escena ante la gran ovación del público que esperaba que aquello no terminase. Dos más fueron las canciones interpretadas antes de dar carpetazo a una noche de virtuosismo en esencia pura. “Black star” y “I’ll see the light tonight”, dos de los clásicos que no pueden faltar en un repertorio del guitar hero.

Para muchos este hombre endiosado es inaguantable como persona, pero lo que está claro es que como músico es un verdadero artista y sin duda es un guitarrista completo. Además de los buenos temas, gozamos de un sinfín de piruetas y vertiginosas escalas. No se puede negar la valía de MALMSTEEN, algo que ha quedado demostrado desde hace muchísimos años. Y los que le quedan.

Set list:
Rising Force
Never die
Crown of thorns
Bedinere
Cracking the whip
Adagio
Far Beyond The Sun
I'm a viking
Dreaming (tell me)
Gates Of Babylon
Baroque And Roll
Demon Driver
Trilogy Suite
Cherokee Warrior
Fugue
You Don`t remender, I'll never forget
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Black star
I'll see the light tonight

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Fotos: Bittor Mikel Valle