M.ILL.ION se formaron a finales de los ochenta y debutaron en 1991 con su genial “No.1” logrando un gran éxito en su Suecia natal y en Japón. No se porque no tuvo continuidad ese éxito, tal vez porque tardaron cuatro años en volver a sacar un disco y este no cubrió las expectativas tras el gran debut, el caso es que salvo en Japón, los focos mediáticos les dejaron fuera de su orbita. Han ido editando discos sin excesivo éxito durante estos diecisiete años (este es el sexto álbum de estudio si no me fallan las cuentas) pero no han perdido la fe. No se si ahora con este nuevo disco los focos volverán –probablemente no- pero la calidad y el buen hacer de 1991 si han regresado, este si es un digno sucesor de aquel prometedor debut.
Canciones como “Lonely in a crowded room”, al mas puro estilo de la escuela nórdica de los ochenta, puede rememorar a los primitivos Europe, si te dicen que es un tema que quedo fuera de “Wings of tomorrow” te lo crees y te preguntarías el porque dada su gran calidad. Lo mismo sucede con la fantástica “Thrill of the chase” o “Need to relieve”. Todo el disco en general tiene ese sonido flotando en el ambiente, parece una intencionada huida de las bandas actuales y un querer sonar a los ochenta de verdad, sin estribillos Pop y guitarras descafeinadas como sucede a día de hoy con la inmensa mayoría de las bandas de aquellas tierras. La voz de Ulrich Carlsson también puede encuadrarse en esos mismos parámetros, mas nasal que aguda, mas natural que forzada, mas vocalizando que canturreando, mas si misma que acompañada de coros y efectos.
Al igual que a aquellas bandas, a M.ILL.ION se les nota la influencia de Thin Lizzy o Rainbow pero pasado por ese filtro particular que nos hacia pensar en Escandinavia al escuchar a Fate o Treat. “The one above” es puro Rainbow/Deep Purple, mas Purple (etapa Coverdale) encontramos en “Beware of the wolf”. Otra de las destacadas es la veloz “U.F.O.” que te recordara sobremanera a 220 Volt. Y así podríamos seguir con todas las canciones porque en líneas generales el álbum mantiene un buen nivel y un mismo estilo. Tampoco es que el disco sea lineal, hay para todos los gustos, canciones con más predominio del teclado y del Hammond (Johan Bergquist), temas donde la voz es el amo y señor del momento; guitarras duras, guitarras suaves (Jonas Hermansson), buena base rítmicas de corte clásico obra de B.J. Laneby (bajo) y Per Westergren (batería)… hay de todo y todo bueno.
“Thrill of the chase” encandilara a seguidores de bandas como las ya mencionadas u otras tipo Fortune, Skagarack, Reckless...
Puedes escuchar varios temas del disco pinchando
AQUI